Vuela un puma en Twickenham.

La siguiente es una nota textual publicada en el año 2012 un 22 de junio, en el Diario Clarín la cual relata los partidos frente a los de La Rosa.

IMG_20180921_003955_646.jpgDos gritos y 11 batallas

En 1978 se midieron por primera vez y Marcelo Campo apoyó un try que aún hoy es recordado. Después, Los Pumas sólo pudieron vencer a Inglaterra en 1990 y 1997. Pero el resto de los choques ya forma parte de la historia grande del rugby argentino. Si hubiera que reducir —obligados— los enfrentamientos entre Los Pumas e Inglaterra a una imagen, una sola, ésa sería la del try de Marcelo Campo volando por encima de un inglés hasta aterrizar en el ingoal. Era Twickenham —el templo—; era el primer partido contra los ingleses y había un montón de historias detrás de ese partido, pero ese vuelo del ángel de Campo es, desde ese momento y por siempre, una síntesis visual del rugby argentino. Fue empate en 13, en un momento de renovación en el seleccionado, cuando comenzaban a jugar algunos nombres nuevos que con el paso del tiempo tendrían historia Puma, como Marcelo Loffreda y Rafael Madero, por entonces dos esperanzas de San Isidro Club, que en esos tiempos tenían más fama barrial que nacional.

Son éstas historias del rugby y con las diferencias que solían existir entre los equipos argentinos y europeos, resulta difícil poder relacionarlas con otras actividades. Esto, de algún modo, puede servir para explicar que este test match de hoy con los ingleses no debería tomarse como oportunidad de desquite por el triunfo de Beckham y sus compañeros en el Mundial de fútbol. Las deudas del fútbol las paga el fútbol, y no un triunfo de otro deporte contra una formación inglesa. ¿O a alguien le puede sonar a revancha por el Mundial que —por dar un caso al azar— Franco Squillari le gane a Tim Henman?

La revancha por aquel empate la tendrían los ingleses (ellos fueron los que se quedaron con la sangre en el ojo en Twickenham) recién tres años después, cuando vinieron a jugar a Buenos Aires y otra vez fue empate. Esta vez en 19 ya con una generación de jugadores argentinos que comenzaba a crecer: Tomás Petersen, Gabriel Travaglini, Loffreda, Madero, Ernesto Ure, Daniel Baetti. Una semana después, en el segundo test match, los ingleses se dieron el gusto de ganar. Por poquito: 12 a 6, con una diferencia en favor de los europeos de dos penales ya que hubo un try para cada equipo en ese partido.

Serían necesarios nueve años para que otra vez se vieran la cara Los Pumas y los inventores del rugby. Fue el 90 el que los enfrentó tres veces, con un triunfo para Argentina (15 a 13) y otro para Inglaterra (25 a 12) en Buenos Aires, y con el bueno para ellos en Londres, con un marcador catastrófico (51 a 0) y algunas particularidades: ese fue el anteúltimo partido para Los Pumas del legendario Hugo Porta, quien lesionado y ya sin las ganas de siempre, dijo basta unos días después, en la derrota contra Escocia, a la vez que comenzaba —en esa gira— el tiempo de quien hoy también tiene espaldas de eterno: Lisandro Arbizu. En esa tarde de Twickenham negra para los argentinos también se vio —y la vio el juez de línea— la piña de knock out de un muy pibe Federico Méndez a Paul Ackford, que ambos recordaron hace pocos días con el buen humor que da el paso del tiempo.

Se estaban haciendo más difíciles que nunca los ingleses —con su desarrollado rugby profesional— para Los Pumas. En el Mundial del 95 fue derrota en Sudáfrica (24 a 18), a lo que le siguió otra caída el año siguiente en Londres apenas por dos puntos, en una tarde muy precisa de Quesada en la que estuvieron a puro penal hasta que el inglés Leonard desniveló con un try. El 97 dio la oportunidad de una revancha, pero no: los ingleses ganaron cómodos en Ferro 46 a 20. Aunque una semana más tarde, como para que se sepa que en el deporte las historias nunca están escritas, los 20 puntos de diferencia fueron a favor de los argentinos, que volvían a vencer a Inglaterra después de mucho tiempo (siete años).

Y ahora otra vez hay ganas de revancha. En esta oportunidad lo que Los Pumas quieren sacarse de encima es el 19 a 0 abajo del 2000. Es posible que Marcelo Loffreda, quien compartió muchas horas antes de jugar contra Gales y Escocia en noviembre con el ex medio apertura (de los años 80) Les Cusworth, haya capturado en las tardes que pasaron conversando o en los días en los que el ingles chupó frío para ayudar a los argentinos en un campo de etrenamiento, algún secreto del rival de hoy para ponerlo sobre la mesa en esta tarde de Liniers.

La nota, no esta firmada y no sabemos su autor.

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